La Fraternidad Misionera Verbum Dei (FMVD) es una Institución de Vida Consagrada de la Iglesia Católica cuya misión es el anuncio de la Palabra de Dios y la propagación del Reino de Dios a través de la oración, del ministerio de la Palabra y del testimonio de vida evangélica. Fue fundada el 17 de enero de 1963, en Mallorca (España), por el Rvdo. D. Jaime Bonet Bonet.
El mismo nombre " Verbum Dei " evoca el doble aspecto de nuestra misión propia:
- Revelar, comunitaria y personalmente, el rostro amoroso de Dios, buscando la mayor identificación con Cristo.
Verbo de Dios hecho hombre
Al mismo tiempo, urgidos por el amor de Cristo, nos sentimos llamados a anunciar la Buena Nueva, siguiendo la misión de Jesús, enviado del Padre a evangelizar. Es por ello que hacemos nuestro el lema que inspiró a los primeros apóstoles de Cristo, desde una dedicación exclusiva y a tiempo completo a " la oración y al ministerio de la Palabra" (cf. Hch 6,4).
Desde esta misión propia, el Verbum Dei centra su objetivo y punto de mira en formar apóstoles de Cristo de entre las gentes de todo estado de vida, sexo, raza y condición social.
La Fraternidad y la Familia Misionera
La Fraternidad Misionera Verbum Dei cuenta con tres Ramas distintas: misioneras consagradas, misioneros sacerdotes y matrimonios-misioneros. Este núcleo de vida consagrada genera y da paso a la Familia Misionera Verbum Dei , una realidad eclesial más amplia a la cual pertenecen todos los fieles que comparten la misma espiritualidad y misión Verbum Dei. Aún siendo formada por distintos estados de vida, sexo, y nación, a todos nos une el mismo deseo de aspirar a la perfección en el amor, así como la transmisión de la vida y del amor de Dios entre todos los hombres.
Actualmente nos encontramos en 31 naciones (en 102 diócesis) en los cinco continentes. Aún teniendo un carácter netamente misionero la Fraternidad realiza su misión en todo tipo de países de la tierra, ya sean ricos o pobres, puesto que el Evangelio de Jesús ha de poder llegar a todos los hombres y a todo el hombre (Pablo VI).
Verbum Dei: Formando apóstoles
de entre toda la gente
El objetivo de la acción apostólica y misionera de la Fraternidad es formar apóstoles de entre todas las gentes. Es misión dirigida, en primer lugar, a llevar a las personas al conocimiento vivencial de Dios y del Evangelio como fuente de vida y, desde allí, pretende contribuir en la madurez de la vocación bautismal. Busca que cada cristiano realice su llamada desde los caminos de la oración, de la conversión diaria, de un estilo de vida evangélico y desde una vivencia apostólica plena. Para alcanzar este fin, y siguiendo el modelo de los doce apóstoles y de San Pablo, nos dedicamos a tiempo completo al anuncio de la Palabra de Dios y a la creación de fraternidades de vida evangélica y evangelizadoras. Con el deseo que la Palabra de Dios pueda llegar al máximo de personas y en las situaciones vitales más diversas, formamos “escuelas de apóstoles” donde aprendemos juntos a escuchar la Palabra, encarnarla en la vida y compartirla con los demás. Estas escuelas pretenden ser una colaboración cualificada para las Iglesias locales en la formación de agentes de pastoral, catequistas y evangelizadores en los distintos ámbitos. Esta forma de realizar la misión constituye uno de los aportes específicos a las Iglesias diocesanas y a la Iglesia universal.
La labor misionera de la Fraternidad se desarrolla normalmente en colaboración con la pastoral de evangelización de cada diócesis donde nos encontramos, especialmente en la pastoral juvenil, en la pastoral universitaria, en la formación de laicos, en la colaboración con la vida consagrada y misionera de la diócesis. Un aporte característico lo constituye la predicación de ejercicios espirituales y retiros para personas de los distintos estados de vida y el trabajo de la Rama de Matrimonios en la pastoral familiar, etc.